NAVEGACIÓN

Fondeo

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El fondeo es considerado muchas veces como un elemento más de seguridad ya que mantener una posición en forma eficáz estando sometido a la deriva de la corriente y al abatimiento del viento es muy importante en un kayak abierto.

Para tareas de pesca en nuestro mar es fundamental que la maniobra se pueda hacer en forma practica y eficaz, para ello se necesitaran algunos conocimientos y elementos para realizar la tarea en forma eficiente.

Cuando nos referimos a conocimiento, el dato más importante a saber es la profundidad y las características del fondo. Otro aspecto importante es el lugar elegido, el mismo estará apartado de canales transitados, accesos a puertos, rompientes cercanas o lugares de mucha correntada.

Si desconociéramos el lugar, todas estas referencias las encontramos en la carta náutica correspondiente. De no contar con ella, pregunten a alguna persona con conocimientos sobre el lugar en cuestión, no es un dato menor, ya que necesitaremos filar (soltar) el cabo del ancla un mínimo de dos a tres veces la profundidad del sitio a fondear de acuerdo a las circunstancias.  Esto dará lugar a la formación de una curva catenaria sobre el cabo que hará trabajar el ancla en forma horizontal con respecto al fondo produciendo mayor agarre.

Nuestra Plataforma Marina que recorre la costa Bonaerense tiene un suave declive, hasta los primeros 900 metros (casi media milla) difícilmente se encuentren profundidades mayores a los 12 metros en esas profundidades.

En este tema la ecosonda nos da una gran ventaja al poder conocer la profundidad y tipo de fondo en forma instantánea. De todos modos, se puede relevar la profundidad y el tipo de fondo con la misma ancla, como si fuera un escandallo o sonda de mano.

Para ello se soltará el ancla en pendura hasta que haga fondo para calcular la profundidad y soltar el cabo necesario a la misma. Desde ya que contaremos con el largo de cabo preciso de acuerdo a las características del lugar.

Una buena forma de marcar la profundidad es colocando una marca a cada metro del cabo de fondeo, podrá ser unas vueltas de hilo fácil de distinguir sobre el grueso cabo, 0 también se podrá hacer un nudo por cada metro de soga.

Con profundidades mayores a los veinte metros la tarea de fondeo se hace muy difícil, debido al largo del cabo a manipular arriba de nuestro kayak. Lo recomendable si son más de un Kayak es fondear en tándem colaborando con la tarea, unidos de proa a popa por un cabo ( si es elástico mejor)con mosquetón, el cabo tendrá el largo de una eslora como mínimo compartiendo así un solo fondeo bien hecho firme.

Se deberá filar el cabo un largo más igual a la profundidad por cada kayak agregado al tándem, para evitar el garreo. De la misma manera siempre se podrá agregar algo más de cabo al conjunto del fondeo si las condiciones meteorológicas nos fueran adversas, en especial viento y marejada.

Es importante siempre que al término de la maniobra tomemos marcaciones visuales para comprobar que nuestro kayak no garrea e ir controlándolas periódicamente.

Sin duda el elemento más importante en todo el conjunto lo constituye el ancla, si bien su rendimiento no está dado por su tamaño ni peso, sino por su diseño que la hace práctica para nuestro kayak y eficiente para el agarre sobre el suelo.

Este elemento móvil tiene que tener una forma constructiva eficiente que permita fijar a la embarcación por agarre, pero también tiene que permitir su desprendimiento con facilidad.

Hay muchos diseños de anclas, por mencionar algunos están:  las Danforth, Arado, europeas, Almirantazgo, Grampín, Hongo y Rezón de Brazos Articulado o llamada también tipo Paragua; en líneas generales refiriéndonos a la practicidad debe ser segura y ocupar el mínimo espacio posible lo que hace que esta última sea la más recomendada para nuestro fin.

Los grampines articulados son de buen comportamiento en todo tipo de fondo, en especial los pedregosos, constan de cuatros brazos solidarios a la caña y rematan en cuatro mapas articulados que permiten guardarla escondiendo las puntas bajo una pequeña campana, convirtiendo el ancla en una sola pieza cerrada. Están fabricadas en hierro galvanizado, en cuanto a su peso lo más recomendado será 1.5 kilogramos para kayaks de esloras muy cortas y un solo palista, y 2.5 kilogramos para los intermedios y largos con uno o dos palistas.

Otro punto a tener en cuenta es la línea de fondeo en su conjunto. En cuanto al cabo será de nylon/dacrón en un espesor de 6 a 8 milímetros, lo que le confiere al cabo un fácil manejo en la maniobra. Cabos más finos igual podrían resistir, pero son más propensos a enredos y no cuentan con el peso necesario para lograr que se curven bien bajo el agua.

Si se tuviera que prolongar el cabo de fondeo, debemos utilizar siempre el mismo material, ya que si fueran distintos solo el más rígido trabajará bajo tensión.

Ahora bien, la línea de fondeo no estaría completa si no tuviera una serie de elementos que le confieren mejor desempeño y mayor seguridad en su uso. Comenzaremos a describirlos y enumerarlos desde el kayak hasta el ancla:

Primero: Mosquetón galvanizado o en lo posible de acero inoxidable, que soporte una carga mínima de 250 kg.

Segundo: Dos metros de cabo elástico de 8 o 10 milímetros, (el mismo absorberá los cabeceos producidos por la marejada).

Tercero: Destorcedor en lo posible de acero inoxidable, (unirá el cabo elástico al cabo para el fondeo).

Cuarto: Eslabón abierto que unirá la cadena con el cabo.

Quinto: Un boyarín o podrá ser también una boya de red de no más de 15 centímetros de diámetro, (este elemento nos indicará la posición de nuestro fondeo para su posterior recupero en caso de tener que desengancharnos del mismo ante algún imprevisto). Recuerden que la tarea de recupero del fondeo y su correcta estiba lleva su tiempo.

Sexto: El cabo de fondeo de 6 a 8 milímetros de diámetro por el largo necesario. Es recomendable contar siempre con algo más de cabo en reserva para ser usado en caso de ser necesario. Para tal caso el cabo sobrante podrá estar adujado y atado, o enrollado sobre algún elemento, siempre cercano a la bolla.

También se podrá contar con dos cabos que por medio de un buen nudo o mosquetones se podrán unir en caso que la profundidad lo requiera. Solo uniremos cabos de igual características.  Recordemos que lo indicado es un largo máximo de tres veces la profundidad existente, solo se filará más cabo si las fuerzas de arrastre o un fondeo en tándem lo requiere.

Séptimo: Un metro de cadena galvanizada con eslabón de 4 mm de diámetro, muy recomendada si queremos fondear en el mar o grandes ríos con fondos de arena, en ámbitos tranquilos de poca profundidad se podrá obviar. También en lugares muy rocosos, propensos al enganche su uso no es recomendable.

La cadena le confiere peso a la última parte del cabo haciendo que el ancla trabaje en forma perpendicular al suelo produciendo un mayor agarre.

Octavo: Ancla plegable de cuatro patas tipo paraguas o rezón de brazos articulados.

Noveno: Grillete inoxidable de 6 milímetros, el cual unirá la cadena a la parte inferior de la caña del ancla. También se podrá sustituir por un eslabón abierto que tendrá que ser cerrado convenientemente.

Décimo: Precintos plásticos, de los más pequeños o tanza del 0.50 milímetros. Con cualquiera de esto dos elementos sujetaremos la cadena al ojo superior de la caña del ancla llamada arganeo, esto hará de fusible de corte en caso de enganche, traccionando el ancla desde el extremo inferior produciendo así su desenganche. Un poco de tanza o algunos precintos deberán ser llevados a modo de repuesto para volver armar el fusible de nuestro fondeo.

 

En la parte superior tenemos el cabo elástico con el mosquetón, este se podrá hacer firme en la proa o popa de nuestro kayak sobre la manija de sujeción. Lo más recomendable es utilizar la proa para poder tener en todo momento una visión de nuestro fondeo y además como la embarcación se enfila a la deriva y abatimiento existente en el lugar nos hará estar atentos a las condiciones de viento y agua que debemos vigilar.

Estando anclando por popa la ventaja es no tener el viento de frente, particularmente cuando pesco el fondeo lo hago por la popa para tener un radio de acción con la línea de la caña de 360 grados delante mío. De todos modos, ya sea en cualquiera de los dos extremos elegidos, en un kayak corto con una mínima práctica podemos llegar a las manijas de sujeción, colocar el mosquetón y recuperar el fondeo, trasladando el kayak unos metros para recuperar el cabo del fondeo.

En un día de malas condiciones, con incremento del viento y marejada debemos asegurar la maniobra para minimizar los riesgos de caída, con un pequeño cabo a modo de llamador atado a la boya y bien a mano en cualquiera de las bandas nos será muy útil para recupero del fondeo.

Si nuestro kayak fuera de larga eslora y la tarea de fondeo es algo muy reiterado de acuerdo a la actividad que realizamos un sistema de roldanas de proa por una banda hasta un acceso rápido sentado en nuestra posición nos será muy útil. Ambas roldanas y tornillos de sujeción serán de acero inoxidable, ambos elementos estarán colocados por sobre la línea de flotación y llevarán en cabo unido entre las dos roldanas con un pequeño lazo donde haremos firme el mosquetón del fondeo.

La tentación de colocar una roldana en proa y otra en la popa nos hará pensar de la ventaja que sería el poder fijar el fondeo en cualquiera de los dos extremos, pero un par de cabos algo sueltos recorriendo toda la eslora del kayak pueden ser peligrosos. Es más seguro dos sistemas cortos uno en la proa y otro en la popa dejando la parte media del kayak libre.

Este sistema es muy práctico, permite un acceso rápido al mosquetón del fondeo para un desenganche en forma veloz en caso de tener que dejar la posición. Recuerden que el boyarín aparte de marcar la línea de fondeo permite su recupero.

La estiba del fondeo no será tomada a la ligera, nada estará suelto en nuestro kayak y menos unos cuantos metros de cabo con una peligrosa ancla atada en un extremo. Para eso si el fondeo no está en uso deberá ir siempre guardado con el cabo perfectamente adujado u enrollado sobre un elemento adecuado a modo de bobina.

Dicha estiba la podemos realizar en el tambucho de nuestro kayak, y si este no tuviera se podría usar algún pequeño bolso, caja plástica o simplemente un pedazo de caño de P.V.C  de 4 pulgadas de diámetro,  del largo necesario,  rematado con dos tapas, una pegada y la otra asegurada de alguna forma para que no se pierda, (podrá estar perforada en el medio con el cabo del ancla pasante).

Cualquiera de estos elementos que guarde nuestro fondeo deberá ir bien trincado en nuestro kayak de la forma más segura y firme posible, ante una caída o vuelco nada tiene que perderse, enredarse ni obstaculizar nuestro reingreso.

En mi caso en particular, después de haber probado varios sistemas adopte una porta cabo hecho sobre un fenólico marino de 8 mm que me permite tener muchos metros de soga enrollada, suelto la necesaria y la paso por uno de los agujeros para trabar la bobina. Además, la porta cabos tiene dos orificios por donde se puede asegurar en cualquier kayak por medio de dos cabos y con el mismo cabo elástico aseguro el ancla sobre la bobina.

Durante la tarea del recupero del fondeo si se advirtiera un posible enganche del ancla sobre el fondo nos ubicaremos en el sentido opuesto a la dirección de la deriva y con sucesivos tirones procederemos a su desenganche. Alguno de esos tirones puede producir la rotura del fusible, destrabando el ancla. Si así no ocurriera podríamos cambiar de posición para intentar el destrabe del ancla desde otro punto.

Lamentablemente hay lugares que nos juegan una mala pasada y se hace imposible el desenganche, no solo la geografía del suelo podrá ser la culpable, también es común en días de mucho viento, donde el abatimiento produce un fuerte agarre del ancla, precisamente en esos días de condiciones adversas será muy peligroso estar tironeando de un cabo sin perder el equilibrio, es en ese momento que debemos pensar en cortar el cabo lo más cerca posible de la línea de superficie y dar por perdida el ancla.

Justamente en condiciones de mal tiempo, con mucho viento perder el fondeo muy lejos de la costa es un inconveniente. A veces se hace necesario “aguantar el ancla”, (resistir el mal tiempo estando fondeados, o simplemente recuperar fuerzas y no ser alejados de nuestra derrota) es un recurso muy útil en esas condiciones.

Por lo expuesto, habrán apreciado que el fondeo de nuestro kayak es algo que no debe ser tomado a la ligera, no lo subestimen. Chequeen periódicamente todos los nudos del conjunto, el desgaste del cabo y el estado de los herrajes.

Y principalmente guarden mucha atención en la estiba del conjunto.

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